Dentro del marco general de la ciudad y su cultura, en este libro se acotan los aspectos relativos a la noche, la juventud, el tiempo libre, la oferta y los consumos culturales. O sea, en la geografía temporal de la ciudad se elige la noche, y esto es consecuente con otra decisión: acercarse a la cultura juvenil. Este recorte con el tiempo implica también localizaciones espaciales, puesto que la "cultura de la noche" se manifiesta en territorios específicos del espacio urbano, elige lugares y propone itinerarios que se relacionan con aspectos históricos y simbólicos de la ciudad y con la compleja trama de la diferenciación social y cultural.