Ya se utilizaba el incienso hace 3.000 años en los países orientales, no tan solo como elemento purificador (para alejar las malas influencias) sino también en los ceremoniales fúnebres, de circuncisión o matrimoniales.
En la actualidad, emplear incienso en varillas o granulado, en sus diferentes modalidades y con los más de cuarenta aromas, forma parte de los rituales mágicos de nuestro tiempo.